La gigante compañía china Huanqiu Contracting and Engineering Corp. (HQC) se encuentra en aprietos. No solo finalizó los acuerdos que mantenía con la estatal petrolera venezolana PDVSA, sino que también se le ha hecho “cuesta arriba” poder salir del país.
La agencia de noticias Bloomberg informó que la principal contratista del país asiático se vio obligada a finiquitar los acuerdos con sus proveedores en proyectos petroleros en Venezuela debido al impago de PDVSA.
HQC, filial de la mayor compañía de energía China, la National Petroleum Corp, se comunicó con todos sus proveedores en Venezuela para anunciar que sus contratos serían rescindidos debido a la “la situación extremadamente difícil” por la falta de pago de la estatal venezolana.
Para finiquitar todos los acuerdos comerciales en el país suramericano, las compañías de servicios petroleros fueron invitadas a negociar los términos de salida y los pagos adeudados con los funcionarios de HQC. Sin embargo, explica Bloomberg, hasta ahora las negociaciones no han dado resultado y han retrasado la salida de la empresa asiática del país suramericano. También señala que HQC les solicitó a los proveedores abrir cuentas en China para recibir pagos en yuanes, pero debido a las sanciones internacionales estos no se animan a hacerlo. Además, consideran que es una propuesta “poco práctica y costosa”.
La situación se ha complicado debido a que varias compañías están presionando a la embajada china en Caracas, en un esfuerzo por buscar una solución mediada, pues al parecer la deuda de PDVSA sería de treinta millones de dólares.
Hay que recordar que la petrolera, China National Petroleum Corp suspendió sus operaciones en Venezuela para cumplir con las sanciones internacionales impuestas por el Gobierno de Donald Trump y no verse afectada, por lo que, según Bloomberg, canceló los planes de cargar cerca de cinco millones de barriles de petróleo venezolano en embarcaciones.
Primero los negocios
Si bien China se ha convertido en una especie de “salvavidas financiero” de Maduro, es evidente que su prioridad es cuidar sus negocios y relaciones comerciales. A pesar de apoyar políticamente a la dictadura, tomó la decisión de resguardarse ante las inminentes sanciones financieras. Sin embargo, aún debe lidiar con las millonarias deudas que mantiene el régimen con el país asiático.
China se ha convertido en el principal socio financiero de Venezuela, concediéndole millonarios prestamos a la dictadura, los cuales son pagados con envíos de crudo. Un estudio del Instituto Kiel para la Economía Mundial reveló que Venezuela es el país de América que más dinero le debe a la República Popular de China, a tal punto que su deuda supera la cuarta parte de su propio Producto Interno Bruto (PIB); unos veinte mil millones de dólares.