
El Gobierno del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, se ha propuesto deportar a un millón de inmigrantes este año, una cifra récord que incluiría miles de expulsiones a terceros países, algo que funcionarios y expertos consideran poco realista, según detalla este sábado el diario The Washington Post.
De acuerdo con cuatro personas que trabajan o han trabajado en autoridades migratorias consultadas por el rotativo, la cifra de un millón de deportados para 2025 se está repitiendo con insistencia en diferentes corrillos privados en el ámbito federal.
Este número supondría más del doble respecto al número récord de unas 400.000 deportaciones efectuadas en 2011 por el Gobierno del entonces presidente Barack Obama.
- Lea también: Cruce de migrantes en frontera de EEUU con México cae a mínimos históricos
- Lea también: EEUU lanza dura amenaza a Maduro si no recibe vuelos con deportados
De cara a lograr el objetivo de un millón de deportados, EEUU está manteniendo contactos con una treintena de países para que acepten recibir “miles” de personas expulsadas que no sean ciudadanos suyos, según dos de los funcionarios citados por el periódico.
A su vez, analistas consultados por The Washington Post dicen que la meta parece poco realista dada la falta de financiación y personal, y el hecho de que la mayoría de los 11 millones de inmigrantes indocumentados en el país cuentan con el derecho a una audiencia judicial antes de ser expulsados.
No obstante, el Gobierno de Trump ha echado mano de una ley de 1798, la de Enemigos Extranjeros, para tratar de realizar deportaciones sumarias.
En concreto, invocó esa ley para expulsar a El Salvador, el pasado 15 de marzo, a 238 venezolanos a los que acusa, sin haber aportado pruebas, de ser parte de bandas criminales como el Tren de Aragua (TdA), en lo que supone un perfecto ejemplo del tipo de procedimiento que Washington estaría buscando generalizar para poder alcanzar la cifra de un millón de deportados.
El endurecimiento de la política migratoria es una de las medidas en las que más énfasis está poniendo desde que llegó al poder en enero Trump, que en campaña prometió deportar a “millones” de personas, debido a la política laxa de la anterior administración demócrata que permitió el ingreso de más de 10 millones de inmigrantes de manera irregular.